We want you to know that we respect your privacy. If you want to learn how we collect, use, and share your personal data, you can read our cookies policy here to learn about our privacy practices.
The data can be used in various ways. But the main goal is to gain insights from the web usage of customers, such as the number of visits and the source of traffic. In this case, we could use Google Analytics, Google Tag Manager, and Meta Pixel Ads or others.
To provide essential services, such as handling requests for products and services, managing payments, offering customer support, processing orders and transactions, confirming user information, keeping your account active on our platform, facilitating your participation in public areas of our site, communicating with you, detecting and monitoring security events, safeguarding against malicious or illegal actions, and resolving errors that affect the intended functionality.


Podcast, Juan Sanguino
From 25,00 €
BuyEl 1 de abril de 2005, Chenoa bajó a atender a los reporteros al portal de su casa. Aquella imagen de una mujer famosa desmaquillada, en chándal y con los ojos hinchados se convirtió en un meme viral años antes de que existieran siquiera las redes sociales.
Lo que empezó como una broma popular se transformó en una reinvención: al mostrarse vulnerable, Chenoa pasó de tener de imagen de mujer fría a despertar compasión y empatía. Hoy, el meme de “Chenoa en chándal” sirve como una fábula a través de la cual analizar el viaje sociocultural de España durante los últimos 20 años: de los prejuicios contra las mujeres contestatarias a principios de los 2000 a la revaluación de nuestro propio machismo a finales de los 2010.
En Estados Unidos, el símbolo de ese revisionismo feminista fue Britney rapada. Aquí tenemos a Chenoa en chándal. Porque en España siempre hemos sido muy de andar por casa... a veces, literalmente.